EL PROYECTO

UN NUEVO PROGRAMA DE SEGUIMIENTO DE LAS AVES DE SEO/BirdLife

El conocimiento del área de distribución, abundancia, tendencia y tamaño de población de las aves de España son aspectos fundamentales para su conservación. SEO/BirdLife lleva décadas trabajando en ello con la colaboración de miles de voluntarios. Así, ya se dispone de mapas con las áreas de cría de todas las especies con un detalle aceptable (atlas de las aves reproductoras en España), se tiene mucha información de su preferencia de hábitat y en muchos casos de su tamaño de población (atlas y censos específicos) y se empieza a conocer si sus poblaciones presentan tendencia negativa, estable o positiva (programas de seguimiento Sacre, Noctua y Paser). También se ha hecho el trabajo de campo necesario para establecer la distribución y abundancia de la avifauna española en invierno (primer atlas de las aves en invierno en España) y poco a poco se van realizando censos específicos de todas las aves para las que hasta ahora no se conocía con la precisión necesaria su población.

Muchas especies de las aves presentes en España son migradoras o tienen movimientos dispersivos fuera de su época reproductora, por lo que su distribución cambia según la época del año. Así, además de conocer su área de reproducción o invernada, trabajos ya realizados o en marcha, es muy útil conocer sus rutas migratorias, los lugares de parada y descanso, el tiempo que tardan en realizar esos viajes, si se repiten en la migración primaveral y otoñal, si se repiten año tras año, etc., asuntos muy desconocidos hasta ahora.

Hace ya casi un siglo que se inició el marcaje de las aves con anillas para estudiar sus movimientos migratorios. No obstante, este método tiene una serie de limitaciones para el conocimiento detallado de estos aspectos. Aun así, la mayoría de lo que se sabe actualmente de la migración, se ha ido desvelando en buena medida a partir del anillamiento.

En las últimas décadas se está comprobando cómo muchas especies han ido cambiando su comportamiento migrador y parte de la población de algunas de ellas acorta sus movimientos y no cruzan a África (cada vez es mayor el número de cigüeñas blancas, cigüeñas negras, aguilillas calzadas, etc. que pasan el invierno en la costa mediterránea o en el curso bajo del río Guadalquivir).

Se piensa que estos cambios son debidos, al menos en parte, al cambio climático, originando inviernos más suaves en las áreas de cría y, por tanto, mayor disponibilidad de alimento en esa época desfavorable. Por ello, también es importante conocer cuanto antes el comportamiento migrador de cada especie, pues sin esa información perderemos el registro de lo que ha existido y no se dispondrá de la información básica para comprender la evolución de su biología.

Afortunadamente, el avance de la ciencia pone a nuestra disposición nuevas tecnologías que permiten utilizar sistemas de seguimiento mucho más precisos y con mucha más información que el anillamiento, sistema de marcaje que sigue siendo útil para este asunto y para numerosos otros aspectos de las aves. Los nuevos sistemas de marcaje establecen la localización del ave varias veces al día durante varios años, por lo que permiten conocer cuánto tiempo permanecen exactamente en sus áreas de cría e invernada, cuándo inician su migración, por dónde la realizan, sus velocidades, sus altitudes, cómo los agentes meteorológicos, el relieve del terreno, los mares, el desierto, etc. condicionan sus movimientos, qué puntos y hábitat utilizan para reponer energía en sus migraciones, etc. Aspectos, todos ellos, que permitirán trabajar mejor en su conservación.